Emiratos; El país donde salarios, dividendos y capital no pagan impuestos

Mientras muchas economías desarrolladas debaten cómo ampliar la base impositiva sin frenar el crecimiento, Emiratos Árabes Unidos ha seguido una estrategia distinta: no gravar directamente el trabajo, la distribución de utilidades ni la apreciación del capital privado.

Lejos de ser una anomalía fiscal, este enfoque forma parte de un diseño económico coherente, orientado a atraer empresas, talento y capital internacional.

La ausencia de impuesto sobre nómina

En Emiratos Árabes Unidos no existe un impuesto sobre la nómina ni contribuciones sociales obligatorias para trabajadores expatriados. El salario pactado es, en términos fiscales, el salario recibido.

Para las empresas, esto se traduce en costos laborales más bajos, previsibilidad financiera y una menor carga administrativa. Para el trabajador, implica ingresos netos sin erosión fiscal directa. En un contexto global donde el empleo formal se ha encarecido de forma estructural, Emiratos convierte la contratación en una ventaja competitiva.

Dividendos sin imposición personal

Los dividendos distribuidos por empresas establecidas en Emiratos no están sujetos a impuestos personales. La lógica es simple: el beneficio empresarial no debe ser gravado nuevamente al momento de su distribución.

Este principio ha convertido al país en una jurisdicción atractiva para holdings internacionales, estructuras patrimoniales y centros de reinversión regional. El capital puede circular, reinvertirse o redistribuirse sin capas fiscales adicionales que reduzcan su eficiencia.

Cero impuesto a la ganancia de capital

Emiratos tampoco grava la ganancia de capital derivada de la venta de participaciones empresariales o activos financieros. Esta decisión refleja una filosofía económica clara: la creación de valor no es un problema a corregir, sino un resultado a incentivar.

En contraste con jurisdicciones donde la apreciación del capital se trata como un evento imponible, el modelo emiratí privilegia la visión de largo plazo y la acumulación productiva de riqueza.

Cómo recauda el Estado

La ausencia de impuestos personales no implica ausencia de ingresos públicos. El sistema fiscal se apoya en una estructura más simple y focalizada:

  • Un impuesto al valor agregado del 5%
  • Un impuesto corporativo del 9% aplicado únicamente sobre beneficios netos por encima de ciertos umbrales
  • Ingresos derivados de licencias, servicios y actividad económica

El Estado no depende del salario ni del patrimonio individual, sino del crecimiento sostenido de la actividad empresarial.

Una estrategia, no un vacío legal

La política fiscal de Emiratos Árabes Unidos responde a una estrategia deliberada: posicionarse como plataforma global para negocios, inversión y gestión patrimonial. La competitividad no se construye mediante tasas elevadas, sino mediante claridad normativa, estabilidad jurídica y previsibilidad fiscal.

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Ricardo Osorio – Estrategia e inversión en Emiratos

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