
En un contexto global marcado por mayor presión fiscal, congestión logística y ciclos de crecimiento moderado en Europa y América Latina, un número creciente de exportadores está reorganizando sus cadenas comerciales hacia Emiratos Árabes Unidos. En particular, Dubái y su ecosistema logístico ofrecen un hub competitivo para comercialización, venta, cobranza y distribución internacional, mitigando costos y mejorando el acceso a mercados globales.
El corazón del comercio internacional en Dubái
La Jebel Ali Free Zone (Jafza), junto al puerto de Jebel Ali, es uno de los motores centrales de la economía de Dubái. Hoy alberga más de 11,000 empresas de 157 países, incluidas más de 100 compañías de la lista Fortune Global 500, y ha facilitado USD 190 mil millones en volumen de comercio en 2024, un récord histórico y un aumento interanual del 15 % en un entorno global competitivo. Jebel Ali Free Zone (Jafza)+1
Este ecosistema integrado, que combina zonas francas, infraestructura portuaria y conectividad aérea, conecta a empresas con más de 3.5 mil millones de consumidores por mar, aire y tierra. Jebel Ali Free Zone (Jafza)
Además, la red portuaria emiratí incluye 12 puertos comerciales y más de 310 muelles, con capacidad para mover más de 80 millones de toneladas de mercancías al año. Atalayar
Cómo encaja Dubái en la cadena de valor de exportadores españoles y latinoamericanos
Para fabricantes y exportadores de productos agrícolas, agroindustriales o manufacturas ubicados en España o América Latina, Dubái puede funcionar como una plataforma centralizada de comercialización internacional:
- Contratos globales de venta: estructurados desde Dubái con acceso a mercados en Europa, Asia y África.
- Logística integrada: uso del puerto de Jebel Ali y el aeropuerto de Al Maktoum para consolidar cargas, gestionar inventarios y redistribuir productos hacia múltiples destinos.
- Cobranza internacional: manejo profesional de pagos transfronterizos y financiamiento comercial con instituciones globales.
- Distribución regional: desde la zona franca hacia el Consejo de Cooperación del Golfo (GCC) y más allá.
Este modelo permite que la producción permanezca en origen, mientras una entidad en Dubái actúa como centro comercial internacional, reduciendo costos operativos y mejorando tiempos de entrega.
Beneficios fiscales y estructurales
Dubái ofrece un marco fiscal que incentiva la actividad empresarial internacional:
- Cero impuesto personal sobre ingresos, dividendos o ganancia de capital para personas físicas.
- Impuesto corporativo del 9 % solo sobre beneficios netos significativos, con reglas claras y predecibles.
- Propiedad extranjera total en muchas zonas francas y repatriación completa de capital.
Estos elementos consolidan un entorno atractivo para empresas que dependen de márgenes internacionales, en particular cuando sus operaciones principales están sujetas a presión fiscal creciente en España y muchos países latinoamericanos.
Cumplimiento: transfer pricing y economic substance
Importante: el uso de una entidad en Dubái no puede ser un vehículo de evasión fiscal. Para que la estructura sea legítima y sostenible, debe cumplir con normas de cumplimiento internacionales y locales:
Transfer pricing
Los precios entre la empresa productora en España o Latinoamérica y la entidad en Dubái deben reflejar condiciones de mercado. Los márgenes asignados a la entidad dubaití tienen que estar justificados por funciones comerciales reales —gestión, riesgo y activos implicados.
Economic substance (sustancia económica)
Las autoridades de Emiratos exigen que las empresas de comercialización y distribución demuestren actividad real. Esto incluye, entre otros requisitos:
- Presencia física (oficina, almacén o instalaciones operativas según la actividad).
- Personal y/o directores efectivos que gestionen contratos, clientes y riesgos comerciales.
- Toma de decisiones en Emiratos y evidencia documental de la actividad (contratos, logística, seguros, financiación).
Sin esta sustancia, la estructura pierde defensabilidad ante auditorías tanto en Emiratos como en el país de origen.
Cumplimiento en país de origen
España y las economías latinoamericanas aplican reglas estrictas contra la erosión de bases imponibles. Por ello:
- La producción y su margen deben permanecer en origen.
- El margen comercial asignado a Dubái debe corresponder a funciones reales (negociación, riesgo comercial, cobranza, logística).
- La documentación de precios de transferencia es imprescindible y debe actualizarse periódicamente.
Abu Dabi: el segundo pilar logístico y comercial
Más allá de Dubái, Abu Dabi ha ganado peso como plataforma industrial y logística. Khalifa Port y las Zonas Económicas de Abu Dabi (KEZAD) albergan miles de empresas en manufactura, agroindustria y trading, con una orientación clara a exportación. El puerto de Khalifa opera como hub de aguas profundas con conexiones directas a Europa y Asia, y se integra con parques industriales que permiten procesamiento, ensamblaje y reexportación bajo un marco regulatorio competitivo.
Para exportadores de mayor escala —especialmente en manufactura y alimentos— Abu Dabi ofrece:
- Costos operativos competitivos para procesos industriales.
- Acceso directo a cadenas de suministro regionales.
- Integración puerto–industria–zona franca en un mismo ecosistema.
Por qué este modelo gana relevancia hacia 2026
De cara a 2026, las empresas exportadoras enfrentan un entorno más exigente:
- Márgenes presionados en Europa.
- Mayor complejidad regulatoria y fiscal en España y América Latina.
- Necesidad de resiliencia logística ante disrupciones geopolíticas.
En ese contexto, usar Dubái y Abu Dabi como centros de comercialización, venta, cobranza y logística permite:
- Centralizar contratos internacionales.
- Optimizar tiempos y costos de distribución.
- Operar en una jurisdicción con reglas claras y predecibles.